Dos filosofías, un mismo fin
Kanban y Scrum buscan ambos entregar valor con mayor frecuencia y con menos fricciones. Pero parten de direcciones opuestas: Kanban se interesa por el flujo del trabajo, Scrum por el ritmo de las iteraciones.
Kanban: fluidez y visibilidad
El trabajo entra por la izquierda del tablero (por hacer), cruza las columnas y sale por la derecha (terminado). Sin iteración impuesta ni ceremonia obligatoria: se limita el trabajo en curso para terminar antes de empezar. Ideal para flujos continuos: soporte al cliente, producción de contenido, contratación. Descubre el funcionamiento detallado en nuestro artículo sobre el método Kanban.
Scrum: cadencia y compromiso
El trabajo se divide en sprints (generalmente dos semanas), cada uno con un objetivo y un perímetro asumido por el equipo. Breves rituales estructuran el ciclo: planificación, reunión diaria, revisión, retrospectiva. Ideal cuando el proyecto avanza mediante entregables — software, lanzamiento, campaña. Sumérgete en los detalles con la guía del método Scrum.
Los criterios de elección en la práctica
| Criterio | Kanban | Scrum |
|---|---|---|
| Naturaleza del trabajo | Flujo continuo | Entregables fechados |
| Ritmo | Ninguno impuesta | Sprints fijos |
| Cambio en curso | En cualquier momento | En el siguiente sprint |
| Métrica clave | Tiempo de ciclo | Velocidad |
¿Y si no tuvieras que elegir?
Es la realidad de la mayoría de los equipos: un flujo Kanban para el día a día, y sprints para los hitos estructurantes. FluidOps ofrece ambas vistas sobre las mismas tareas — compáralas en las demos Kanban y Scrum.